Vivir sin pelo: El estigma de la alopecia femenina

El problema de vivir sin pelo en las mujeres es más grave y común de lo que parece

Paseando por la calle no nos resulta nada del otro mundo ver a un hombre calvo. La cosa cambia cuando lo que vemos resulta ser una mujer sin pelo. Hoy traemos el problema de vivir sin pelo.

—¿Qué le habrá pasado?

—Pobrecilla, seguro que está enferma…

Estas son algunos de los pensamientos que nos pueden rondar por la cabeza, sin contar con las miradas que acompaña el hecho de vivir sin pelo que, en muchas ocasiones, distan de ser discretas.

mujer con peine

El pelo en las mujeres es algo muy importante y ,por tanto, la pérdida de él puede acarrear importantes problemas psicológicos que incluso pueden llegar a depresiones graves.

¿Qué es la alopecia?

Se podría decir que la alopecia es la pérdida de más de 100 cabellos al día. Normalmente afecta al cuero cabelludo pero también puede darse en las cejas, pestañas o en el resto del vello del cuerpo.

el grado de alopecia se mide con la llamada escala Ludwing y se divide en 3 estadios:

  • En el primer grado se pierde el pelo de la zona superior de la cabeza pero no el frontal. El cabello se vuelve fino y se pierde cantidad.
  • En el segundo grado la perdida de la zona superior de la cabeza empeora dejando al descubierto el cuero cabelludo haciendo que la linea del pelo se ensanche.
  • Si la situación anterior se mantiene en el tiempo, se llega al tercer grado. Esta puede llevar a la perdida total del cabello.
grado calvicie

¿Qué tipos existen?

La más normal es el llamado efluvio telógeno. Esta es una pérdida de pelo temporal que suele darse en cambios de estación (primavera y otoño), situaciones de estrés, anemias, tras el parto o por la ingesta de algunos medicamentos.

Las alopecias definitivas no son tan comunes como la anterior y estas son las que más preocupan. La que suele darse con mayor frecuencia dentro de este grupo es la alopecia androgénica. En esta, se va perdiendo poco poco el pelo de la parte frontal y superior de la cabeza lo que hace que la frente cada vez se vea más amplia. Suele darse en mujeres con antecedentes familiares o con alteraciones hormonales. Es cada vez más frecuente (la presentan 3 de cada 10 mujeres) y puede darse en mujeres jóvenes o cuando estas entran en la menopausia.

Otras veces está producida por enfermedades autoinmunes: la alopecia aeata o la nerviosa universal son ejemplos de ello. En la primera se afectan los folículos pilosos y la segunda está relacionada con un intenso estrés o con el EPT (estrés post-traumático).

Como es lógico, en otras ocasiones la pérdida del cabello viene dada por tratamientos farmacológicos especialmente agresivos como la quimioterapia o la radioterapia.

Causas predisponentes

igual que otras alteraciones, hay determinadas situaciones que hacen que la alopecia se presente con mayor seguridad.

Entre estas podemos encontrar alteraciones hormonales. Los cambios que se dan en la menopausia provocan que el pelo se vuelva más fino y quebradizo. Cambios nutricionales o estrés son igualmente importantes

¿Es posible prevenirla?

Igual que en el caso de la alopecia masculina, si esta tiene un origen genético no se podrá hacer nada. Una alimentación lo más sana posible y buenos hábitos ayudan a tener una buena salud capilar y, en el caso de tener predisposición a padecer algún tipo, retrasarla un poco.

Cuando no existe solución

Como anteriormente comento, perder el pelo para una mujer es una de las peores cosas que les podría pasar. Afecta muchísimo a su estado de ánimo incluso si la alopecia no es muy grave. Puede llegar a depresiones ya que se aislan y no quieren salir por miedo a que las vean o que la gente se de cuenta.

¿Qué puedo hacer?

A lo que primero podemos recurrir es a peinados que nos ayuden a disimular las zonas en las que hemos perdido el pelo. Por ejemplo dejarnos flequillo si padecemos una alopecia androgénica. Si el caso es más grave, siempre se puede recurrir a las pelucas. El problema está en que estas no son siempre lo cómodas que querríamos ya que pican y muchas veces son bastante caras.

Como soluciones más definitivas, encontramos los microinjertos.

Aceptación

A pesar de que la mayoría de las personas que la padecen optan por soluciones como las anteriormente nombradas, cada vez son más las mujeres que optan por vivir su situación «a pelo».

icono: a pelo

encontramos asociaciones como A PELO! donde podemos encontrar a otras mujeres que padecen esta alteración. Hasta la crisis sanitaria del Covid-19, este curioso grupo se reunía todos los meses para compartir entre ellas sus distintos procesos y, en muchas ocasiones, servir de grupo de terapia. Esperemos que puedan volver a reunirse muy pronto.

Esta alteración cada vez es más frecuente, a pesar de que no se hable de ella. Está en nosotros normalizarla poco a poco aunque siempre respetando a aquellas personas que prefieran tomar soluciones. Cada mujer es un mundo y de lo que se trata principalmente es de sentirte bien en tu piel.

mujer sin pelo

Y tú, ¿conoces a alguna mujer que viva su vida «a pelo»?

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