El síndrome del miembro fantasma: sentir dolor en una parte ausente

La mayoría personas que han perdido algún miembro en algún accidente o en cualquier otra circunstancia, afirman tener sensaciones procedentes de ese miembro ausente. Incluso muchos dicen sentir dolor. ¿Cómo es posible sentir dolor en un miembro ausente? A este trastorno se le denomina síndrome del miembro fantasma. Si quieres saber más, continúa leyendo.

Tener sensaciones en algo que ya no está

El 50-80% de los amputados, experimentan (normalmente una semana tras la intervención) sensaciones similares a las que tendrían en esa zona si siguiese existiendo. Este hecho se conoce como síndrome del miembro fantasma.

síndrome del miembro fantasma

Inicialmente se pensaba que se debía a que se seguían recibiendo impulsos cerebrales de los nervios que se encargaban de ese miembro. En la actualidad se ha visto que en el cerebro se presenta una zona dedicada a la parte perdida y este cree que sigue existiendo. De ahí la percepción de todo ese conjunto de sensaciones (desde hormigueo hasta dolor) que se aprecian aunque falte esa parte.

Estas sensaciones también pueden darse cuando se quita otra parte del cuerpo (no un miembro). Por perder un diente (dolor del diente fantasma) o un ojo (síndrome del ojo fantasma).

¿Por qué se produce el síndrome del miembro fantasma?

La causa no está clara. Inicialmente se pensaba que era un tema psicológico pero ahora se cree que es algo que procede de la médula espinal y del cerebro. En imágenes con resonancia magnética o con tomografías, se ha visto actividad cerebral correspondientes al miembro perdido en pacientes con dolor fantasma (la sensación más común en el síndrome del miembro fantasma).

Equema somatosensorial del cerebro.
Esquema somatosensorial del cerebro

Algunos estudios explican este dolor como un reajuste impredecible que se realiza en la médula espinal y el cerebro. Se da como consecuencia de la pérdida de entrada de información procedente de la parte ausente. De igual manera, se pueden reasignar las sensaciones del miembro perdido hacia otra zona, por ejemplo, desde una mano amputada hacia la cara. Así, al tocar la cara es como si tocásemos la mano perdida. Como también es algo que no debe pasar, el cuerpo puede responder igualmente con una sensación dolorosa.

¿Cómo puede detectarse?

Se da en personas amputadas o en aquellas que directamente han nacido sin un miembro y no existen pruebas médicas concretas para diagnosticarlo. A pesar de esto, hay una serie de síntomas que, acompañados de la historia clínica del paciente, nos pueden ayudar: Dolor en la parte inexistente y puede dar la sensación de que sigue ahí. Se puede sentir entumecimiento u hormigueo, frío o calor. Por último, algunas personas sienten que esa parte es deforme.

Según la magnitud del dolor fantasma, encontramos 3 grupos:

  1. Los pacientes sienten una leve parestesia (conjunto de sensaciones anormales en la piel que incluyen cosquilleo, calor o frío) pero que no interfiere en su actividad normal o en el sueño.
  2. Experimentan parestesias más molestas pero tampoco interfiere en su día a día.
  3. Los pacientes presentan dolor de diversa intensidad y duración. En algunos casos, este es tan insoportable que evita la realización de las actividades diarias normales o incluso hace que no puedan dormir.

Para poder detectar esta dolencia, es esencial comentar con el profesional médico si se siente alguna sensación dolorosa tras la intervención. Cuanto antes se empiece a tratar, las posibilidades de eliminarlo serán mucho mayores.

Factores que pueden desencadenarlo

Como antes se comenta, esta inquietante sensación de dolor no se da en todos los casos. Sin embargo, hay algunos factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de su aparición.

Miembro fantasma, representación.

Si existía dolor antes de la amputación, la posibilidad de aparición del dolor fantasma aumenta significativamente. Esto se debe a que el cerebro recuerda las señales dolorosas y las sigue enviando a pesar de ya no existir la fuente del dolor. Si existe dolor en la extremidad residual, también aumenta el riesgo de aparición de dolor fantasma. Esto podría deberse a un crecimiento anormal de las terminaciones nerviosas en el muñón (neumoma) lo que causa dolor.

¿Cómo evitarlo?

Como el principal desencadenante del dolor fantasma es el padecimiento de dolor previo a la amputación, una de las maneras de intentar que se de es evitar precisamente ese dolor previo. Para ello, se recomienda anestesia local en las horas o días previos a la intervención para realizar la amputación. De esta forma se disminuye el dolor prostoperatorio, lo que podría disminuir la aparición posterior del dolor fantasma.

Posibles tratamientos

La mayoría de casos de síndrome de miembro fantasma suelen tener una duración corta, aunque se han visto casos en los que el dolor persistía hasta 50 años después de la pérdida del miembro.

Lo primero a lo que se suele recurrir es a medicación contra el dolor, entre los que podemos encontrar opiáceos o antidepresivos. Aparte de esto, cada vez aparecen más terapias que ayudan muchísimo:

Terapia de espejos

Normalmente consiste en una caja dotada de espejos que contiene un orificio para introducir el miembro amputado. Dentro de esta caja, el paciente realiza una serie de ejercicios simultáneamente con ambos miembros. Mientras, observa el movimiento de su extremidad intacta en el espejo e imagina que estas acciones las está realizando la parte que falta.

caja de espejos para la terapia de espejos contra el dolor fantasma.
Caja de espejos

De esta manera, según diversos estudios, el dolor fantasma disminuye notablemente.

EMTr (Estimulación Magnética Transcraneal repetitiva)

Se coloca sobre la frente una bobina electromagnética, que produce pequeñas corrientes en un área específica del cerebro. Todavía no se a demostrado su utilidad y además podría tener efectos secundarios como dolor de cabeza o aturdimiento, aunque de corta duración.

Estimulación de la médula espinal

Se introducen unos pequeños electrodos en la médula espinal, que aplican una breve corriente de forma continuada que puede aliviar significativamente el dolor.

Acupuntura

Puesto que esta se utiliza para el tratamiento de diversos tipos de dolor crónico, podría ser útil para el tratamiento del dolor fantasma. Si se realiza correctamente, es bastante segura.

Cirugía

Si los tratamientos anteriormente descritos no funcionan, se puede recurrir a unas intervenciones quirúrgicas. La estimulación cerebral profunda y la estimulación de la corteza motora son similares a la de la médula espinal explicada anteriormente. Con la guía de las imágenes que nos aporta una resonancia magnética, el neurocirujano introduce en la posición correcta unos electrodos.

A pesar que la información de la que disponemos acerca del tema todavía es bastante limitada y que estos tratamientos no se han probado específicamente contra el dolor, es un nuevo horizonte que no se tendría que descartar.

Futuro

El mundo de las nuevas tecnologías se está haciendo un hueco que cada vez es más grande en todos los campos de la medicina y, como no podía ser de otro modo, en el caso del dolor fantasma también.

Sistema para rehabilitación del síndrome del miembro fantasma utilizando interfaz cerebro-computador y realidad aumentada.

En la imagen, podemos ver como gracias a la realidad virtual, en el monitor un paciente puede ver su mano perdida.

Si quieres leer más sobre el tema, no dudes en leer este interesante artículo: Sistema para rehabilitación del síndrome del miembro fantasma utilizando interfaz cerebro-computador y realidad aumentada.

Resumiendo

Infografía de Neuroclass
NeuroClass

¿Conocías este aterrador síndrome?

1 pensamiento sobre “El síndrome del miembro fantasma: sentir dolor en una parte ausente

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