El síndrome que crea impostores entre tus seres queridos

¿Te ha pasado alguna vez que te despiertas y no reconoces a la persona que tienes a tu lado? No bebas más. Ahora bien, hay personas que efectivamente dejan de reconocer a su pareja, amigos, padres, hermanos… y consideran que un doble los ha remplazado. Se denomina: Síndrome de Capgras.

Delirios y alucinaciones

El síndrome de Capgras es característico por el delirio central que un doble ha reemplazado a su ser querido, aunque también se puede presentar con alucinaciones asociadas. Antes de entrar a definir con propiedad este síndrome es conveniente puntualizar la diferencia entre estos dos conceptos.

Delirios

Los delirios son creencias falsas o erróneas que suelen implicar una mala interpretación de percepciones o experiencias. Su contenido puede incluir una variedad de temas.

Los delirios persecutorios son los más comunes; la persona cree que está siendo atormentada, seguida, engañada, espiada o ridiculizada. Los delirios referenciales también son comunes; la persona cree que ciertos gestos, comentarios, pasajes de libros, periódicos, letras de canciones u otras señales ambientales se dirigen específicamente a él o ella.

La distinción entre un engaño y una idea fuertemente sostenida es a veces difícil de hacer y depende en parte del grado de convicción con el que se sostiene la creencia a pesar de la clara evidencia contradictoria sobre su veracidad.

Aunque se considera que los delirios extraños son especialmente característicos de la esquizofrenia, la “rareza” puede ser difícil de juzgar, especialmente en diferentes culturas. Los delirios se consideran extraños si son claramente inverosímiles e incomprensibles y no se derivan de experiencias cotidianas de la vida. Un ejemplo de delirio extraño es la creencia de una persona de que un extraño ha extraído sus órganos internos y los ha reemplazado con los órganos de otra persona sin dejar heridas o cicatrices. 

Los delirios que expresan una pérdida de control sobre la mente o el cuerpo generalmente se consideran extraños. Estos incluyen la creencia de una persona de que sus pensamientos han sido arrebatados por alguna fuerza externa («retirada de pensamientos»), que pensamientos extraños han sido puestos en su mente («inserción de pensamientos»),

Un ejemplo de delirio no extraño es la falsa creencia de una persona de que está bajo vigilancia policial.

delirio

Alucinaciones

Las alucinaciones por otro lado es la vivencia de una experiencia sensorial que sólo ocurre en nuestra mente. Entender esto es entender la diferencia entre delirios y alucinaciones. Mientras que el delirio son ideas y creencias, las alucinaciones son experiencias sensoriales.

¿Qué queremos decir con «experiencia sensorial»? Pues una vivencia que haga alusión a una modalidad sensorial (oído, gusto, olfato, tacto, vista… sin entrar en otros sentidos como el sentido del equilibrio o del dolor).

Las más comunes son las auditivas y estas generalmente se experimentan como voces, ya sean familiares o desconocidas, que se perciben como distintas de los propios pensamientos de la persona.  Ciertos tipos de alucinaciones auditivas (es decir, dos o más voces conversando entre sí o voces que mantienen un comentario continuo sobre los pensamientos o el comportamiento de la persona) se han considerado particularmente característicos de la esquizofrenia.

Por supuesto como ocurre con el resto de problemas psiquiátricos, una única experiencia no te hace digno de poseer un problema per se. Una persona puede experimental alucinaciones en alguna ocasión y estar completamente sano. Ocurre por ejemplo en los ritos religiosos como los efectuados por chamanes en distintas culturas. Y sin ir más lejos: las experiencias de visiones sobre elementos de la cristiandad en nuestra propia cultura (ver la virgen, luces diversas, movimientos del sol, etc.).

Características del síndrome de Capgras

gemelos

El síndrome de Capgras se describió hace casi un siglo. Se caracteriza por la creencia recurrente y transitoria (que va de minutos a meses) de que una persona, generalmente un pariente cercano, ha sido reemplazada por un impostor. El impostor suele tener rasgos muy similares a los de la persona original,  aunque la persona es capaz de observar sutiles diferencias físicas para diferenciar a la persona original del impostor. 

Aunque el síntoma descrito es el central por el que el síndrome es conocido y identificado se pueden dar otras características como las alucinaciones olfativas. En el mundo de las alucinaciones, las olfatorias u olfativas son de las menos comunes y será en este síndrome donde se pueden encontrar. El paciente que sufre de tal afectación asegura que la persona que dice ser su pareja (u otro ser querido) huele diferente a lo que debería oler. Efectivamente la persona experimenta cambios en el aroma de esa persona. Se pueden imaginar la conversación.

—¿Te has cambiado el perfume?

—No, sigo usando el mismo… ¿por qué?

—Te noto un aroma diferente —dice mientras piensa que esa persona no es quien dice ser.

Se asume que el síndrome de Capgras es un fenómeno poco común que inicialmente se informó que estaba asociado sólo con enfermedades psiquiátricas, incluida la esquizofrenia paranoide y el trastorno esquizoafectivo. 

Sin embargo, más recientemente, el síndrome de Capgras también se ha descrito en las condiciones neurológicas que incluyen la epilepsia, en enfermedades cerebrovasculares, tras traumatismo cerebral,  en tumores cerebrales y especialmente en las enfermedades neurodegenerativas tales como la enfermedad de Alzheimer y enfermedad por cuerpos de Lewy. 

Su afectación en la población general es del 0.16% y se puede presentar de manera intermitente o continua.

Su presencia en el cine

El síndrome de Capgras fue perfectamente escenificado en la película de El intercambio, protagonizada por Angelina Jolie y dirigida por Clint Eastwood. La película está basada en un caso real, basado en la desaparición de un niño durante meses y su posterior encuentro. La madre tras la recuperación de su hijo aseguraba que el recibido no era su hijo. Tras su interrogatorio se la acabo ingresando en el hospital debido a sus «delirios». Efectivamente, el diagnostico que se le hizo fue del síndrome de Capgras.

Sinopsis de la pelicula El intercambio por educomunicacion.es:

El 9 de marzo de 1928, Christine Collins acompaña a su hijo Walter hasta la puerta de la escuela, y se va a trabajar. Un imprevisto le hace tardar más tiempo en volver de su trabajo. A su regreso, Walter no se encuentra. No aparece por ninguna parte.

Angelina Jolie

Ella se comunica con la policía, aunque del otro lado de la línea le informan que en casos de chicos perdidos se debe aguardar 24 horas para iniciar la búsqueda. Walter ha desaparecido sin dejar rastro. Insistió con el caso a la policía de Los Angeles, pero los custodios de la ley poco hicieron por resolverlo, hasta que cinco meses después aparece otro niño que asegura ser su hijo. La policía, a la que le vendrá muy bien la publicidad que surgirá de un reencuentro público, le entrega el niño con bombos y platillos ante la prensa. Christine, aturdida por los fotógrafos, los reporteros y la policía, acaba llevándoselo a casa a pesar de saber que no es su hijo. Cuando reclama que se sepa la verdad, le cuesta el descrédito y el internamiento forzoso en una clínica psiquiátrica, gracias al corrupto poder policial

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