De trapos sucios, primates venenosos y moscas efímeras

Siguiendo con nuestra nueva sección, aquí trapos sucios y otras curiosidades exprés.

Trapos sucios ¡Pero cuanto!

La empresa británica de muebles Hammonds hace unos días realizó una curiosa encuesta. En ella, le preguntó a un grupo de 2000 ciudadanos británicos sobre sus hábitos higiénicos. Los resultados son sorprendentes pues hay muchos más trapos sucios de los que se esperaban…

Entre los insólitos hallazgos, cabe destacar que 1 de cada 3 encuestados admitió, aunque con algo de vergüenza, que únicamente lavan las sábanas de sus camas, UNA VEZ AL AÑO. Así en mayúsculas. En esa cama en la que se acurrucan todas las noches para descansar. No se equivocan en su publicación al llamarla una sucia verdad porque verdad no les falta.

¡¡Puagg!!

Según la doctora Aragona Giuseppe, médico de familia y asesora en Prescription Doctor, lo ideal para una limpieza óptima es cambiar las sábanas una vez a la semana. Así evitamos la aparición de hongos o de insectos como las chinches, que se ven atraídos por la suciedad.

Además de las sábanas, el 38% afirmó que lavaba las mantas también unicamente una vez al año.

La cosa no se limita únicamente a la ropa de cama, porque 2 de cada 10 encuestados metía sus vaqueros en la lavadora también anualmente. Se ve que les gusta tener sus pantalones favoritos a modo de estatua en su habitación…

Siguiendo con la ropa, las prendas de invierno tipo bufandas y guantes, raramente pasan por el agua, a pesar de también poder tener una importante cantidad de bacterias entre otros animalitos indeseables de los que no queremos ni siquiera pensar. Según recomendaciones, debemos lavarlos cada 5 o 10 usos.

Por lo general, debemos agradecer que en cuanto a ropa interior se refiere, los hábitos de limpieza no llegan a tales extremos. El 80% dice realizar la colada tras cada uso ¡menos mal!. Siempre quedará por ahí algún guarrete porque 1 de cada 10 hombres lo hace tras 10 usos… Al menos no son muchos.

Adorable aunque peligroso

Los Nycticebus javanicus o conocidos como Loris Perezoso, son unos pequeños primates que se encuentran entre otras partes en la Isla de Java. Su aspecto adorable ha llevado a que se cacen de forma furtiva y se vendan en el mercado negro, lo que prácticamente ha llevado a su extinción.

Estos monos de aspecto inofensivo esconden un secreto: ¡son venenosos!.

Todos hemos visto muchos videos en los que estos suben los brazos. Lejos de querer que los cojamos, ellos lo que intentan es defenderse. En sus axilas presentan unas glándulas que segregan un veneno. Ellos levantan los brazos con el fin de lamer la sustancia, que al mezclarse con la saliva se activa de modo que su mordedura se vuelve venenosa.

Para evitar este peligro, los furtivos tienen la crueldad de arrancarles los dientes… Sin palabras.

Moscas sin boca

Las moscas del género Gasterophilus, son unos parásitos de los caballos cuyas larvas únicamente pueden crecer si se alimentan de la piel muerta de heridas.

Si, sé que suena asqueroso… y lo es. Esto es lo que tienen las miasis, que son muy agradables.

Pasando a otro tema sobre estas asquerosas moscas, lo curioso viene aquí: los machos de esta especie nacen básicamente sin boca. Esta es tan rudimentaria que no es funcional. Por eso, estas moscas únicamente viven hasta 3 semanas gracias a las reservas que conserva de cuando era una larva feliz y tenía boca y podía comer.

Esta gran desventaja hace que su función en la vida sea únicamente reproductiva. Tras encontrar una hembra, se limita a morir. Triste vida.

2 pensamientos sobre “De trapos sucios, primates venenosos y moscas efímeras

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